diumenge, 9 de desembre de 2012

El sector del cava, sacsejat per la marxa de Raventós i Blanc, avui a La Vanguardia




També aquest diumenge signo al suplement econòmic Diners de La Vanguardia un ampli reportatge sobre la sacsejada que ha suposat la marxa de la DO Cava de Raventós i Blanc. És un reportatge de dues pàgines que segurament obrirà moltes reflexions:

La diáspora del cava 

La marcha de Raventós i Blanc de la DO Cava sacude al sector mientras el Consejo Regulador niega que haya “ninguna crisis” 


RAMON FRANCÀS
Sant Sadurní d’Anoia

La marcha de Raventós i Blanc de la DO Cava ha sacudido al sector. La pérdida de prestigio de la marca cava, especialmente en los mercados internacionales, la deriva a la baja de los precios y la dinámica al alza de las marcas blancas, el hecho de que sea una denominación de origen que no identifique un único territorio (se produce en 159 municipios de siete comunidades autónomas españolas) así como el encorsetamiento del reglamente en cuanto a la utilización de variedades de uvas y a la limitación de la producción máxima para primar la calidad ha animado a diversos elaboradores a dejar la DO Cava para amparar sus espumosos bajo el reglamento de la DO Penedès. Pero Raventós i Blanc no ha dejado el Cava por el Penedès. A partir de enero del próximo año los espumosos elaborados fruto de la finca más histórica del cava dejarán de ser cavas para adoptar un nombre propio. El director general de la firma, Pepe Raventós, que dirige la compañía desde Nueva York, ha afirmado: “mi ilusión es que los vinos de Raventós i Blanc de esta nueva etapa tengan un nombre propio, el de Conca del Riu Anoia”. Añade que espera que el nombre de esta pequeña área geográfica “nos ayude a transmitir y a conocer mejor nuestra tradición vitícola, la fuerza de nuestra tierra, las tipicidades de nuestras uvas y las características de nuestros suelos: nuestra manera de elaborar vinos espumoso”. También apunta que “todos tendremos que reinventarnos”. Han salido de la DO Cava sin criticarla pero lamentan que sí lo hayan hecho las pequeñas bodegas que han dejado el Cava para ampararse bajo la DO Penedès. Dice que vivir y trabajar en Nueva York le ha permitido “pensar en grande para actuar en pequeño”.
La marcha de Raventós i Blanc de la DO Cava es la más llamativa de una diáspora de pequeñas bodegas que inició Mas Comtal (2003), y a la que se han sumado firmas como Colet (2006), Mas Bertran y Loxarel (2012). Otras bodegas, como Can Ràfols dels Caus, meditan estos días abandonar el cava para engrosar los espumosos de la DO Penedès, también elaborados siguiendo el método tradicional, como el cava. Otras bodegas ya decidieron desde un primer momento amparar sus espumosos bajo el paraguas de la DO Penedès, como es el caso de Can Ramon Viticultors del Montgròs, el Hospital de Sant Joan Baptista de Sitges, Mas Can Colomé Viticultors o Torre del Veguer. Además, Albet i Noya, que hasta ahora solo producía espumosos con DO Cava, acaba de estrenarse también elaborando espumosos con DO Penedès. Paralelamente van eclosionando nuevos espumosos en zonas de Catalunya donde no se puede elaborar cava, como es el caso de las DO Terra Alta o Tarragona.
El presidente del Consejo Regulador del Cava, Gustau García Guillamet, afirma rotundamente que “aquí no hay ningún tipo de crisis”. Asegura, también tajante, que “tras cada una de las empresas que se ha ido del cava, cuya producción solo representa un 0,03% del total, ha habido incumplimientos o dificultades para cumplir con nuestro
reglamento”. O sea, que “el traje del cava les ha ido demasiado estrecho”. También recuerda que desde el Consejo Regulador se está siendo “riguroso y estricto” en el control, pero se muestra respetuoso con la libertad de las empresas, puntualizando que “aquí no se obliga a nadie a quedarse”. Sin embargo, muestra su “tristeza” por la marcha de una firma tan histórica como Raventós i Blanc. Sea como fuere, revela que se han empezado a estudiar, de acuerdo con el Ministerio de Agricultura, fórmulas de reforma del reglamento que permitan identificar en las botellas el origen de algunos cavas singulares. Eso sí, critica que en una zona donde se elaboran cavas, como el Penedès, se permita elaborar otros espumosos de calidad, y recuerda que “en la Champagne solo se producen champanes”.
Sergi Colet, uno de los principales elaboradores de espumosos con DO Penedès, se muestra convencido de que estos vinos efervescentes necesitan de una marca propia que los identifique fácilmente ante los consumidores, así como “incrementar las exigencias de calidad en cuanto a su elaboración”. De hecho, la crianza mínima en botella de un espumoso de la DO Penedès ya es de 12 meses pero se quiere incrementar hasta los 15 meses en el pleno del Consejo Regulador del próximo mes de enero, mientras que los cavas tienen una crianza mínima de 9 meses. Colet, que quiere “blindar” las reglas de los espumosos del Penedès, ve la situación actual como “idónea”, ya que cree que “nunca más habrá el actual caldo de cultivo”. La presidenta de la patronal Pime Cava, Mercè Rossell, reconoce que la marcha de diversas bodegas de la DO Cava “preocupa a muchos de nuestros asociados”. Añade, sin embargo, que “el cava es una marca reconocida a nivel internacional que hace falta reposicionar, para que recupere su imagen de calidad, tradición y prestigio, que ya ha tenido anteriormente”. El director general de una de las firmas de mayor prestigio, Ton Mata de Recaredo, quisiera también mayores cotas de prestigio para el sector del cava, y defiende abiertamente que en las etiquetas de las botellas se identifique aquellos elaboradores que vinifican sus uvas. También anhela disponer de “un nombre propio potente, sin apellidos”, una denominación de origen calificada, para identificar los orígenes de cavas como los de Recaredo. 


Adiós al cava tras 27 cosechas 


Raventós i Blanc deja la DO Cava tras 27 cosechas consecutivas. La facturación de esta bodega fundada en 1986 por Josep Maria Raventós i Blanc, el abuelo del actual director general y padre del presidente, se sitúa entorno a los 6 millones de euros, con una producción de 850.000 botellas (hasta ahora 600.000 de cava y el resto vinos tranquilos amparados por la DO Penedès). La finca de Raventós i Blanc, 90 hectáreas de bosques y viñedos en Sant Sadurní d'Anoia, pertenece desde 1497 a la familia Raventós, y se ha transmitido indivisible de generación en generación hasta hoy. En 1872 Josep Raventós Fatjó realiza el primer cava con uvas de esta finca. En 1984 Josep María Raventós i Blanc junto con su hijo Manuel Raventós, decidieron fundar esta bodega en el centro de esta histórica finca, junto a su símbolo, un viejo roble familiar que, pese a desplomarse, sigue aferrándose a la vida.

Las ventas de cava crecen un 6,5% hasta septiembre 



R. FRANCÀS
Vilafranca del Penedès


Pese a la crisis económica, durante los primeros 9 meses del año las ventas de cava, globalmente, han crecido un 6,5% respecto el mismo periodo del año pasado, según datos del Consejo Regulador del Cava. Las ventas en los mercados de exportación se han incrementado un 9%, y un 2,8% en el estancado mercado interior. De las 32.355 hectáreas de viñedo en producción inscritas en la DO Cava, se recolectaron 260 millones de kilos de uva en la última vendimia. De la añada se ha destacado el “excelente” estado sanitario de la uva. Sin embargo, el presidente del Consejo Regulador del Cava, Gustau García Guillamet, se muestra preocupado por los bajos precios que se pagan por la uva en un momento en el cual el mercado demanda más vino a causa de la caída de la producción por la sequía. Tras reconocer que los viticultores “tienen razón de quejarse”, recuerda que no compete al Consejo marcar precios, sino que “es una decisión entre compradores y vendedores”.
Desde el Consejo Regulador, que recientemente ha realizado acciones promocionales en Nueva York y Portland para “mostrar a los compradores la calidad y versatilidad del cava”, se ha anunciado también que Estados Unidos se ha consolidado, según los últimos datos, como el cuarto país importador de cava. Se vendieron durante el año pasado en los Estados Unidos 17,3 millones de botellas. En los últimos diez años, el cava ha conseguido doblar las ventas en este país, siendo los más solicitados los bruts, los rosados y los reservas. Más están creciendo globalmente las ventas de cavas rosados. Su consumo se ha triplicado en los últimos diez años, y cada vez son más las bodegas que se animan a lanzar al mercado novedades. El año pasado se vendieron un total de 24 millones de botellas de cava rosado, mientras que en 2002 el consumo se reducía a 8 millones. En los años 90 había muy pocas empresas que elaboraban cava rosado. Actualmente, ya son 160 las empresas las que lo ofrecen.
García Guillamet también ha afirmado que hasta finales del pasado mes de septiembre "no ha habido incidencia del boicot al cava catalán". Pese a que cavas no catalanas están reconociendo incrementos de ventas a raíz del proceso soberanista de Catalunya y de que cavistas catalanes ya han reconocido que la situación es “dramática”, García Guillamet apunta que "tenemos la impresión de que un boicot como el del 2005 no lo volveremos a vivir". Los anteriores boicots sí hicieron mella, e incluso han quedado recogidos en la popular enciclopedia libre Wikipedia, concretamente en la entrada que hace referencia al “anticatalanismo o catalanofobia”. De hecho, en el 2010 el sector del cava aún no había recuperado la cifra récord de 101,3 millones de botellas vendidas en el 2006 en el mercado interior. Con el primer boicot de 2005, las ventas en el mercado nacional retrocedieron aquel año un 6,59%, situándose el número de botellas vendidas en 93,5 millones. Elñ presidente de la DO Cava asegura que las pérdidas fueron notables, así como el daño moral, y que el cava “no tiene color político”. Pese a ello, el año pasado, sin boicots explícitos pero en plena crisis, las cifras de venta de cava en España fueron las más flojas desde 1995. En 2011 solo se vendieron 87,3 millones de botellas de cava en el mercado interior.

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