dijous, 12 de setembre de 2013

Bàrbara Forés incrementa les seves vinyes i selecciona llevats autòctons, avui a La Vanguardia

Carmen Ferrer i Manolo Sanmartín al costat de la barraca de la seva vinya de la Serra de Santa Bàrbara. Fotografia de Josep Gironés Descarrega

A la recontraportada de l'edició de La Vanguardia d'avui dijous, a la secció d'Economia, signo un article sobre un dels cellers pioners i icona en el ressorgir de la DO Terra Alta. Van arrencar fa gairebé 20 anys i el trajecte no ha estat fàcil. Què en penseu?

Bàrbara Forés amplía sus viñedos e invierte para seleccionar levaduras autóctonas

Esencia de Terra Alta


RAMON FRANCÀS
Gandesa

Bàrbara Forés, una de las firmas pioneras y más emblemáticas de la emergente DO Terra Alta, sigue invirtiendo a las puertas de su 20 aniversario para ampliar su patrimonio vitícola, principalmente con viejos viñedos de variedades autóctonas. Entre el año pasado y el próximo habrán incrementado sus viñedos en 4 hectáreas. También han anunciado una inversión para electrificar parte de sus viñas y evitar la devastadora acción de las cabras hispánicas y los jabalíes. Ya disponen de 21 hectáreas de viñedos propios repartidos en 9 fincas, que en tres años serán totalmente ecológicos. También están apostando de forma decidida por la investigación para seleccionar levaduras autóctonas con las que reforzar la personalidad de sus vinos. En este proyecto, que se desarrolla en el Parc Tecnològic del Vi de Falset (Vitec), están invirtiendo 12.000 euros. Incluso se están adentrando en la experimentación con ánforas de barro de la zona fabricadas artesanalmente en Miravet para la elaboración de vinos. Próximamente abordarán nuevas plantaciones de la vid autóctona morenillo, pese a que incomprensiblemente sigue siendo una variedad de uva no autorizada más allá del carácter experimental. Cerraron el último ejercicio con una producción de 60.000 botellas, con siete referencias, y una facturación de 270.000 euros. Este 2013 confían en alcanzar unas ventas por valor de 300.000 euros. Sus exportaciones, que se dirigen principalmente a Bélgica, Suiza, Estados Unidos, México, Alemania y Canadá, ya suman un 40% de su producción.

Los propietarios, la ingeniera agrícola y enóloga Carmen Ferrer y su esposo Manolo Sanmartín, reconocen que “no alejarnos de nuestro objetivo de calidad con viñedos propios manteniendo la herencia recibida, la esencia de la tradición artesanal, nos ha impedido, seguramente, crecer más rápidamente”. Añaden que Bàrbara Forés, más que un proyecto empresarial, es el “gran sueño” de sus vidas. Esta histórica empresa familiar vitivinícola, con raíces que se remontan a 1898, puso en marcha en 1994 la bodega Bàrbara Forés, declarada por parte de la Generalitat como empresa agraria prioritaria, para elaborar vinos de calidad con los que rentabilizar su patrimonio. Manolo Sanmartín asegura que Bàrbara Forés “es uno de aquellos proyectos difíciles de poner en marcha, pese a que no faltó ni pasión ni ilusión, y que son aún más difíciles de mantener con velocidad de crucero”. Invirtieron cerca de una década para alcanzar el umbral de rentabilidad. Sanmartín también apunta que “sin mí, mi esposa no lo habría hecho y yo, sin ella, no habría continuado”. Reconocen que “todo ha ido muy lento, ha habido sangre, sudor y lágrimas, los proyectos empresariales requieren esfuerzo y constancia”. También están convencidos de que su marca es muy conocida, “mucho más de lo que somos, de nuestro volumen”. Carmen Ferrer, representante de la quinta generación de la familia propietaria, no tiene dudas, sin embargo, de que la DO Terra Alta “debería creer más en sus posibilidades”. 

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