dimarts, 31 de juliol de 2012

L'homenatge de Mas d'en Gil a Masía Barril, a PlanetAVino




En el número del mes d'agost de la revista PlanetAVino (http://www.proensa.com/planetavino.php), que dirigeix Andrés Proensa, signo la crònica del sentit homenatge que la família Rovira Carbonell (Viticultors Mas d'en Gil) ha volgur retre a Masía Barril aprofitant la darrera Fira del Vi de Falset. El tast que es va oferir a l'homenatge, fet al restaurant El Celler de l'Aspic de Falset, va ser memorable, amb vins que són veritables joies. Per mi va ser un gran honor haver pogut viure un acte tan entranyable com aquest i poder tastar uns vins tan impressionants.


Saber es acordarse

Viticultors Mas d’en Gil rinde un sentido homenaje a Masia Barril

RAMON FRANCÀS

Saber es acordarse, afirmaba el célebre filósofo griego Aristóteles de Estagira. También hay quien opina que la mejor admiración es la sabiduría que nos permite construir los espejos donde algún día deseamos vernos reflejados. Y mucho de todo ello se condensó en el sentido homenaje que la familia Rovira Carbonell, propietaria del pasional proyecto prioratino Viticultors Mas d’en Gil, quiso rendir durante la última edición de la Fira del Vi de Falset a la familia Barril, a quienes adquirieron la idílica finca y la bodega de Bellmunt del Priorat. Al emotivo homenaje también quiso sumarse el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Priorat con una placa especial entregada por su presidente, Toni Alcover, a Magdalena, la viuda de Rafael Barril.
            El fundador de Viticultors Mas d’en Gil, Pere Rovira Rovira, convencido de que quien no sabe apreciar su pasado no puede tener mucho futuro, no tiene dudas de que el éxito del actual Priorat debe mucho a personajes como el matrimonio Barril. También apunta que “debemos saber de dónde venimos para intentar ir más lejos”, y que “en la vida hay que tener sentimientos y ser agradecidos”. Su hija pequeña, Marta, considera que la familia Barril “quizás fue demasiado moderna para sus tiempos”. Apostaron por el Priorat desde 1931 y llegaron a exportar sus artesanales y naturales vinos a países como Alemania, Inglaterra o Estados Unidos. Asegura, sin embargo, que “todo aquello por lo que lucharon no quedó en el olvido”, y que “para aquellos que tenemos la suerte, la salud y la energía para defender el Priorat en el siglo XXI, su experiencia y esfuerzo nos supone una gran referencia para entender qué es el Priorat, y nos permite así continuar avanzando, quizás más hacia atrás que hacia delante, para encontrar las raíces de esta tierra que me tiene tan enamorada”. Marta Rovira se refiere a la aplicación de los cánones de la biodinámica o de reintroducir la labranza tradicional con tracción animal, en este caso con mula.
            De hecho, Masia Barril ya se anunciaba como “el nuevo Priorato al estilo antiguo”. Fundada en 1931 por Rafael Barril Figueras, el objetivo de sus promotores era el de “mantener y mejorar la tradición de los famosos vinos del Priorato”. Masia Barril también se definía como una “bodega cultural” por considerarse que la enología debe estar al servicio de la peculiaridad del vino y no de su mayor comercialización. Utilizaban levaduras autóctonas, no forzaban las fermentaciones a baja temperatura, no criaban sus vinos en barricas y trabajaron por el reconocimiento de los vinos del Priorat como “patrimonio enológico universal”. Además, se promocionaban afirmando, a modo de lema, que “Priorato es más vino”,  y que “Masia Barril es más Priorato”.
            Al homenaje quiso sumarse desde la distancia René Barbier (Clos Mogador) afirmando que “ahora está de moda una viticultura natural respetuosa con el medio ambiente, con una gran diversidad donde las floraciones diversas enriquecen las uvas para dar mejor calidad y las hierbas aromáticas aportan diversidad y no sé cuántos beneficios más. Todo ello me recuerda un tiempo en el que nadie entendía este vocabulario pero vosotros –en referencia al matrimonio Barril- ya lo practicabais”. René Barbier añadió que “este espíritu y muchas cosas más me emocionan”, y dijo creer sinceramente que “hoy la familia Rovira ha captado vuestro mensaje”. También desde la distancia, Carles Pastrana (Clos de l’Obac) señaló que familias como la Barril (Rafael y Magdalena) o los Peyra de Scala Dei (especialmente Asunción y Manuel) fueron “gente nada pretenciosa que se dedicaba en cuerpo y alma a rectificar pequeños errores para abrir la puerta a futuros grandes logros”. Añadió que “esas dos familias nos abrieron sus casas, sus bodegas y sus almas durante aquella década de los años ochenta. Fue gente intuitiva que ya apostaba para que los vinos del Priorat vieran, como así fue. La luz de un éxito que hoy es justo compartir con ellos”. Quien sí asistió al homenaje, durante el cual se cataron vinos históricos de Masia Barril y Viticultors Mas d’en Gil en una vertical única de gran altura, fue el elaborador y profesor Josep Lluis Pérez, quien calificó el acto de “evento perfecto”. Pérez destacó la “intuición” por encima de la tecnología en el proyecto de los Barril. También asistió el prescriptor José Peñín, para quien Masía Barril “fue la bisagra entre el Priorato de las cooperativas de los setenta y la irrupción de los Clos de los noventa capitaneados por José Luis Pérez, Álvaro Palacios, René Barbier y Carles Pastrana”.
            En la histórica cata, celebrada en el Celler de l’Aspic de Falset, desfilaron los Masia Barril Clásico de 1987 (que aún presentaba fruta madura 25 años después), el sorprendente Típico de 1991 y un monumental Blanco de 1989 que combinaba notas a miel y a orejones con las rancias. Por parte de Mas d’en Gil se cató el formidable Coma Blanca del 2010, los Coma Vella del 2004 y 2008, los Clos Fontà del 2002 (sensacional por su elegancia y frescura) y 2008 y el prodigioso vino dulce natural Nus del 2009.
            En declaraciones a Planeta Vino, Magdalena Vicente, la viuda Barril, se mostró especialmente emocionada por un homenaje que coincidía, exactamente, con el séptimo aniversario del fallecimiento de su esposo. Magdalena Vicente le recuerda como un “entusiasta” y como “una persona intuitiva y autodidacta, formada leyendo todo tipo de libros y manuales, que quiso elevar internacionalmente el prestigio de los vinos del Priorat”. Recuerda también su común afición por la botánica y sus denodados esfuerzos por impulsar un proyecto vitivinícola aún manteniendo su residencia en Madrid.

“Inmensa gratificación personal”


Viticultors Mas d'en Gil posee hoy 43 parcelas en una finca de 125 hectáreas en el término municipal de Bellmunt del Priorat, en del Priorat histórico. Situada a 300 metros sobre el nivel del mar, con sus terrazas trabajadas como jardines, su orientación favorece la entrada de una brisa procedente del mar (localmente conocida como “garbinada”), que proporciona humedad y frescura en los días más calurosos del verano, permitiendo alcanzar maduraciones óptimas. Su particular microclima, con una gran amplitud térmica, junto con el carácter que imprime la ‘llicorella’ (el singular suelo de pizarra que caracteriza y delimita la DOC Priorat), “dan al color, al aroma y al paladar de sus vinos una riqueza y personalidad únicas”, según sus propietarios. Las terrazas de viña se alternan con plantaciones propias de olivos y almendros, que dejan paso al bosque, dentro de la más pura esencia mediterránea. Pero Mas d’en Gil representa mucho más que una bodega comprometida en elaborar vinos de alta calidad. Es un sueño hecho realidad. Ante todo, significa para su fundador la “inmensa gratificación personal de culminar una larga trayectoria en el mundo del vino con la posibilidad de hacer realidad un sueño: después de dedicar toda una vida al conocimiento del vino y de la tierra, representa la oportunidad de llevar a cabo su proyecto más personal y de poder participar en todo el proceso desde sus inicios, junto con su familia y un apasionado equipo humano, cuidando al máximo todos los detalles, desde la viña hasta la presentación del vino, dejando constancia de su devoción y su saber hacer”.
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3 comentaris:

  1. m'agradaria recordar que en aquest article us heu deixat un nom important que, des de els inicis, a fet que aquest projecte estigui on està, Toni Coca. Ho dic pels qui ignoren els inicis de Mas d'en Gil. Conxita Porta

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    1. Conxita, em permeto contestar-li per deixar clar que jo no ignoro els inicis de Mas d'en Gil i que aquest reportatge exclusiu (ningú ha fet cap crònica d'aquest entranyable acte) se centra en dues famílies i no en els seus col·laboradors. El propietari de Mas d'en Gil, si s'hi fixa bé, té paraules de reconeixement per al seu "apasionado equipo humano". Aquí, òbviament, s'hi inclou Toni Coca però també altres col·laboradors, com ara Pere Margalef. Potser ha fet una lectura esbiaixada del meu reportatge.

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  2. No tinc paraules, Ramon. Jo no hi surto perquè ni sóc res ni ningú em va demanar que hi anés. De fet, quan la Marta Rovira va recordar que m'interessaria la cosa (figura't tu), va ser 24 hores abans. Impossible arreglar-ho i, és clar, oportunitat històrica perduda. En fi...m'alegra que coincidim en algunes apreciacions que vaig poder dir també al Sr. Rovira i a la Marta el dia de la seva presentació d'anyades parell (absolutament d'qacord amb tu en el 2002!) a El Petit Celler de Barcelona: la seva responsabilitat és gran (ara i amb en Toni Coca, és clar) i el llegat que tenen a les mans, difícil de gestionar. Desitjo de tot cor, com suposo ho desitgen tots els que estimen el Priorat, que se'n surtin.
    I jo em poso com a deures (de fet, ja hi estic des que, un parell de dies després,el "cruel" amic Toni Bru va exhibir els cadàvers de les ampolles a l'ampit de la paret d'entrada del seu restaurant) trobar aquest blanc del 1989 i beure-me'n una ampolla. Mai no he tastat un blanc tant antic del Priorat. Gràcies al Ricard Rofes, he pogut beure una sublim ampolla del blanc Prior del Celler de Scala Dei, del 1997, ara fa uns mesos. Però aquest 89 em crida molt!
    Gràcies per la crònica, encara que m'hagi posat les dents una mica més llargues!

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